Aurora y Juan – Nuestros novios Orientales

Aurora y Juan – Nuestros novios Orientales

La primera reunión que tuvimos con Aurora estuvo acompañada por su madre y la verdad es que enseguida nos entendimos y empezamos a trabajar rápidamente en la decoración de su boda.

Aurora quería una boda bastante tradicional con toques vintage. Las propuestas que presentamos fueron totalmente de su gusto, hasta el punto que nos encargaron ayudarlas con la pedida de mano.

Cuando faltaba poco más de un mes para la boda, Aurora nos llamó y nos explicó que en lo que iba de año había ido a cinco bodas como invitada y que todas estaban decoradas en la misma línea vintage que teníamos prevista para la suya, estaba cansada de ver todo igual. En ese momento decidimos dar un giro radical a la decoración.

Después de muchas vueltas, y teniendo en cuenta que tanto las invitaciones como todos los pasos previos a la boda en sí ya estaban dados, decidimos crear una decoración minimalista con aires japoneses, ya que Japón era el lugar elegido para la luna de miel.

La mañana amaneció gris y empezamos el montaje por el interior de Casa Mónico a la espera de ver si el día mejoraba el día. Finalmente lució el sol y terminamos el montaje exterior que nos quedó espectacular.

Cuando los invitados empezaron a llegar a San Fermín de los Navarros, el toque oriental ya se intuía. Brezo blanco en los escalones de acceso al interior de la Iglesia y dos enormes almendros blancos marcaban el inicio del camino hacia el altar. No obstante, el toque sobrio y elegante que caracteriza a ambas familias estaba presente en la imponente edificación.

La novia espectacular con vestido de From Lista With Love, inició el camino al altar llena de emoción y algo nerviosilla. La ceremonia religiosa la llevó a cabo un sacerdote conocido de la familia que consiguió emocionar con sus palabras a los novios, familiares y todos los invitados. Las maravillosas voces de la coral habitual de la Iglesia, fueron las encargadas de conducir musicalmente la ceremonia creando magia en el ambiente.

Una vez finalizada la ceremonia, los invitados permanecieron en el interior de la iglesia por expreso deseo de los novios, cosa que fuimos indicando a la entrada de la iglesia. Ellos salieron los primeros y se subieron en un Triumph descapotable clásico, propiedad del padre del novio. Los aplausos de los invitados despidieron a los novios que se alejaron en el coche conducido por Juan y seguido por el coche de los fotógrafos que les fueron haciendo fotos durante todo el camino.

A la entrada de la espectacular Casa Mónico, los invitados descendieron de los autobuses contratados para el traslado de invitados, accediendo al interior por un camino ajardinado y decorado con aire oriental, dónde se les indicaba que estaba disponible una aplicación para sus móviles con la que podrían compartir las fotos de la boda con los novios.

En el coctel, farolillos japoneses delimitaban la zona, junto con millones de pajaritas de papel que colgaban de los árboles, sombrillas típicas japonesas y más farolillos en esta ocasión de bambú.

Un enorme sitting plan daba paso a la zona del banquete, donde el menú en forma de origami y las orquídeas fueron los protagonistas de la decoración de las mesas junto con los numerosos detalles con los que los novios sorprendieron a sus invitados y viceversa.

Una vez finalizada la cena, se pasó a la zona de baile, donde un precioso Candy bar con chucherías en forma de sushi hizo las delicias de los invitados.

No faltaron los detalles orientales en baños, jarrones, incluso las cajitas de primeros auxilios, el maquillaje para los retoques… todo estaba mínimamente cuidado y relacionado con el tema que decidieron los novios.

Hay bodas que te dejan un sabor agridulce y esta es una de ellas, estamos súper felices por lo bien que ha salido todo y tristes porque se ha acabado.

Compartes tanto durante tantos meses que cuando se acaba sientes un pequeño vacío en el corazón, se queda un agujerito. Hemos sido como de la familia, hemos estado en su casa, en su trabajo, con sus padres, en sus pruebas de vestido, en las visitas a las finca, ellos en nuestro taller, trayendo, llevando…¡¡una maravillosa conexión!! Y eso se nota en los resultados.

¡Muchas gracias por todo lo que hemos compartido y disfrutado con vosotros!

¡Enhorabuena! ¡Os deseamos toda la felicidad del mundo mil años más!

By Carmen

Iglesia: San Fermín de los Navarros
Lugar de celebración: Casa Mónico
Fotografía: Momenta Bodas
Vestido: From Lista With Love
Zapatos: Jimmy Choo
Ramo y detalles florales: Verde Pimienta
Música y DJ: Play Music – Kike Verdeal
Wedding Planner y Decoración: AlehopEventos